Ver como cae la lluvia desde un porche no tiene precio, y estar tirado en un sofá mientras lo haces tampoco.
A mi lado, el pequeño felino mira la lluvia con cara de reproche por no dejarle cazar pelusas que confunde con cosas vivas y para matar el tiempo, intenta comerse los cables de mi portátil cada vez que se mueven y los confunde con cosas vivas.
Quien pudiera vivir como un gato durmiendo sus largas 14 horas diarias, con comida gratis que cae en el comedero sin que nos preocupemos y con el único interés diario de ver como pasan las horas hasta la siguiente comida o la siguiente siesta?
Pero me estiro, y miro a mi alrededor. Qué estoy diciendo?
Barcelona, es una ciudad demasiado estimulante y con rincones desconocidos como para llevar vida de gato casero. Mejor, me convertiré en un gato callejero que busca las emociones a la vuelta de la esquina y que anda por las calles buscando, quien sabe el qué, pero buscando.
Pero hoy no, hoy llueve en Barcelona y eso me confina a este cómodo y viejo sofá que quien sabe lo que habrá vivido. Hoy toca ser gato casero sin buffet gratis.
Vidas de gatos, diferentes, pero vidas de gato a fin de cuentas.
los gatos y sus inesperadas e increibles vidas..
ResponderEliminarincreible barcelona!
:)